Para entender a Anthony Giddens: Teoría de la estructuración

Por: Catarina Vásquez L.

La mayoría de los teóricos de la comunicación se han devanado los sesos intentando encontrar la raíz de este proceso, el pilar fundamental, con el que sin él no habría comunicación, sin embargo, como muchas cosas en la vida es casi un misterio sin resolver, y lo único que queda es apoyarse de la variada gama de postulados que nos proponen la mejor explicación.

Y entre todos los recursos utilizados para apoyar sus tesis, se ha llegado a fundar la base de la respuesta en el elemento que hace posible la existencia de una sociedad, pues en ella se justifica la comunicación. Es en este marco que Anthony Giddens, sociólogo británico, nacido en 1938, han contribuido al entendimiento de la sociedad a través de su teoría de la estructuración.

La teoría de la estructura se explica por medio de una sencilla lectura a lo que escribe Giddens en su libro, sociología, sobre estructura social y acción humana: “Los entornos sociales en los que existimos no consisten en meras agrupaciones casuales de acontecimientos o acciones […] Las estructuras sociales se construyen de acciones y relaciones humanas: lo que les confiere a éstas su pauta, es su repetición a través de períodos de tiempo y distancias en el espacio”[i].

Para representar las estructuras, el autor realiza una analogía entre lo propuesto y los edificios. Así, para Giddens un edificio tiene paredes, un piso y un techo que juntos conforman una forma particular, pero agrega que este ejemplo no puede tomarse de manera tan literal, ya que en su interior la estructura posee ladrillos que se van reconstruyendo así mismo, es decir el edificio no puede ser rígido y se va actualizando.

Dejando las metáforas de un lado, Anthony Giddens, considera que la vida social es producto de quienes participan en ella, es decir, los actores sociales (a los cuales el autor llama agentes) y las estructuras (instituciones). Esta construcción de lo social sólo es posible gracias a un registro de los actos reflexivos que cada individuo realiza y luego expresa a través del lenguaje. Sin embargo, estos actos de neta cognición autorreflexiva no serían nada si no se hicieran parte de nuestra cotidianeidad., es decir, que la vida no sea sólo una acción (aquellos que hacemos todos los días irreflexivamente), sino un acto (específico, reflexivo e intencionado) y que las conductas (hechos aislados y temporales) pasen a ser comportamientos (conductas reiteradas).  Además de esto los actores necesitan recrear aquello que permite realizar sus actividades y para eso utilizan las estructuras y las estructuras a su vez se reproducen por medio de reiteradas prácticas sociales.

Todo lo anterior debe acompañarse de la praxis, a la práctica de las acciones que emprenden los agentes.

Sin embargo, a pesar de lo específico que pueda ser nuestro autor, hay un detalle cuestionable que, a mi gusto, confirmaría o, muy por el contrarío, podría desestimar completamente a la teoría, pues el hecho al cual me refiero incurre en una situación que se asemeja a al dicho que cuestiona qué fue primero: el huevo o la gallina. Es el caso de lo social es producto del agente y el agente es producto de lo social, donde cabe preguntarse: ¿qué o quién condiciona la existencia del otro? ¿Seguirá siendo el agente lo fundamental?

Bonus: Para intentar persuadirlos de que la importancia recae en el agente les daré un ejemplo donde se grafica lo relevante de los actores sociales. En una sociedad como la actual, donde la tecnología de la información se actualiza constantemente un empresario “X” decide reemplazar el trabajo manual que hace cinco personas, por un solo individuo que apoyado de un computador puede hacer el trabajo de cinco, más rápido y desde su hogar. Así el empresario se ahorra el espacio. Sin embargo el que el empleado realice sus labores a través de una pantalla desde sus hogares, limita las relaciones sociales y en consecuencia afecta la comunicación dentro de la organización y más aún, si esto se expande a otra instituciones, debilita lo que se llama sociedad, de hecho no puede ser llamado sociedad, ni siquiera una sociedad “2.0”. Simplemente no puede ser sociedad, porque son los agentes los que “activan la palabra”.


[i] Sociología, Anthony Giddens,Editorial Alianza,1992

Acerca de Cris Vaccaro
Creo que el Periodismo es un oficio con título. Ex CM y asesor en la Gobernación Provincial de Ñuble, ex Editor Web en el diario La Discusión de Chillán. Actualmente SMM y director del área audiovisual en la Universidad del Bío - Bío.

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