El largo camino hacia el conocimiento

Por: Consuelo Cura Orúe

Desde hace años se viene hablando acerca de los múltiples beneficios que las nuevas tecnologías ofrecen a la sociedad. Generalmente se hace hincapié en la posibilidad de ampliar los horizontes, conocer culturas distantes, en descubrir la solución a enfermedades, mejorar la vida de las personas y, sobre todo, en los conocimientos que pueden entregar los contenidos que día a día nos bombardean. Asimismo, la oportunidad de estar conectados, o más bien hiperconectados, gracias a las numerosas plataformas 2.0 dan la falsa impresión de ser ciudadanos de todo el mundo aún cuando estamos muy alejados de serlo. Esto, pues no hemos tenido la capacidad de absorber la información que recibimos y aprovecharla para ir en la búsqueda de una toma de consciencia del mundo que nos rodea que, a fin de cuentas, ayude al desarrollo propio y de la humanidad en lo social, económico, político, entre otros.

Si bien no hay dudas de los aportes que día a día se nos presentan, estos no se refleja en un mayor nivel de conocimientos en las personas que los consumen. Es cuestión de ver a los jóvenes de nuestro país hoy para darse cuenta de aquello. Jóvenes conformistas e individualistas que no tienen proyecciones más allá de ganar dinero, que no votan y que parece no importarles por quiénes son gobernados ni informarse acerca de lo que ocurre en el mundo. Sin embargo, este problema y la desmotivación no es necesariamente culpa de ellos, sino que es compartido con quienes tienen los recursos para implementar una cultura del saber, en la cual haya un interés por lo que sucede alrededor y que genere una mentalidad de cuestionar el por qué de los obstáculos que nos impiden progresar.

Vivimos en un entorno en donde la educación todavía no es prioridad, lo que indudablemente hace que cada año más niños entren a un sistema en donde forman parte de una masa a la que no se le enseña a interpretar la información, sino que se las pasan como algo desechable para que pasen de curso y para que en las pruebas de medición del “conocimiento” logren puntajes para que los Estados puedan vanagloriarse de los logros obtenidos gracias a sus importantísimas reformas.

Es así como actualmente nos encontramos en la transición (lenta) de ser una sociedad de la información a una sociedad del conocimiento, en la cual le damos sentido a los datos que recibimos y ya no actuamos como máquinas al servicio de alguien, persona, empresa u organización, sino que tenemos la posibilidad de darnos cuenta de qué somos y de cuál es nuestro aporte a la sociedad y de pasar de ser parte del mundo a ser un participante dentro de él.

 

Acerca de Cris Vaccaro
Creo que el Periodismo es un oficio con título. Ex CM y asesor en la Gobernación Provincial de Ñuble, ex Editor Web en el diario La Discusión de Chillán. Actualmente SMM y director del área audiovisual en la Universidad del Bío - Bío.

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